Tómate cinco minutos cada dos horas y tu jornada laboral será mejor

Actualizado: mar 3

Cinco minutos cada dos horas son suficientes para brindar a nuestro cuerpo bienestar, no hacerlo puede generar dolores y molestias en músculos, tendones y articulaciones, dolencias que están relacionadas al esfuerzo físico, movimientos repetitivos, posturas sostenidas o por pasar mucho tiempo de pie o sentado. Esto dependerá del tipo de trabajo que ejerzas.

La doctora Socasi, médico general de Socialmedical, señala que las pausas activas, actividades físicas o ejercicios cortos alivian la fatiga física y mental a lo largo de la jornada laboral.


“El objetivo de la pausa activa es prevenir el estrés laboral, fortalecer el sistema inmunológico y nervioso, y recuperar energía”.


Las pausas activas surgen, principalmente, como respuesta a la creciente aparición de las diferentes enfermedades laborales asociadas a factores ocupacionales como las actividades repetitivas y de fuerza.

Las acciones encaminadas a la reducción de las lesiones osteomusculares se desarrollan a través de pequeñas rutinas de ejercicios durante la jornada laboral, cuyos objetivos principales son prevenir enfermedades osteomusculares, disminuir el estrés y generar espacios de bienestar.



Los beneficios que traen la práctica constante de pausas activas en el trabajo son:


  • Rompen con la rutina del trabajo.

  • Aumentan la circulación, la movilidad articular, la flexibilidad muscular, la postura y oxigenan los músculos y tendones.

  • Incrementan la capacidad de concentración en el trabajo, fortalecen la autoestima, previenen lesiones mentales asociadas al estrés.

  • Disminuye el estrés.

  • Favorece el cambio de posturas y rutina.

  • Se activan partes del cuerpo que permanecen estáticas por mucho tiempo, brindando descanso y comodidad física.

  • Libera estrés articular y muscular.

  • Estimula y favorece la circulación.

  • Favorece la autoestima y capacidad de concentración.

  • Motiva y mejora las relaciones interpersonales, promueve la integración social.

  • Mejora el desempeño laboral.


Enfermedades más comunes vinculadas a largas horas de trabajo.

  • Estrés: afecta en un 26% a las mujeres y un 14% a los hombres.

  • Fatiga visual: producida por la disminución regular del parpadeo debido a la lectura continua de documentos. Esto puede llevar a sufrir de dolor de cabeza intenso y resequedad ocular.

  • Dolores de espalda: usualmente causados por malas posturas adoptadas a lo largo del día.

  • Túnel carpiano: esta dolencia consiste en dolor o calambres en la muñeca por el tecleo prolongado y repetitivo. La molestia puede extenderse al codo e incluso derivar en tendinitis.

  • Trastornos de trauma acumulativo: resentimiento de los músculos, tendones y nervios causados por movimientos repetitivos del cuerpo.


Para realizar pausas activas, Verónica Caizatoa, fisioterapeuta de Socialmedical recomienda:

• Respire profundamente.

• Mantenga siempre una postura de relajación.

• Concéntrese en los músculos y articulaciones que va a movilizar o estirar.

• Sienta el estiramiento.

• No debe sentir dolor.

• Realice los ejercicios de manera suave y pausada



¡Alerta!

¿Quiénes no deben realizar pausas activas?

Aquellas personas que tengan las siguientes enfermedades deben consultar con su médico antes de hacer las pausas activas en su lugar de trabajo:

• Malestar por fiebre producida por infecciones.

• Fracturas no consolidadas.

• Hipoglicemia.

• Hipertensión (no se deben mover los brazos por encima de los hombros).


Ejercicios de movilidad articular

Son movimientos que ayudan a que las articulaciones tengan una mejor movilidad


Ejercicios de estiramiento

Son ejercicios de elongación de los músculos.



Ejercicios para evitar la fatiga visual

Comúnmente se desarrollan actividades que si bien no causan daño permanente a los ojos sí pueden provocar cansancio. El uso del computador, por ejemplo, suele ser uno de los principales factores de fatiga visual, por lo que se recomienda realizar los siguientes ejercicios.

En postura sedente, manteniendo la cabeza recta, mueva los ojos hacia todas las direcciones, según lo señalado a continuación, mientras exhala:


1. Hacia arriba

2. Hacia a bajo

3. Hacia la derecha

4. Hacia la izquierda


Realice el ejercicio durante unos pocos segundos y vuelva a comenzar. Haga entre tres y cuatro repeticiones. Sostenga un lápiz con la mano y, sin mover la cabeza, desplácelo de un lado a otro siguiéndolo con la mirada.