Osteoporosis, la enfermedad silenciosa


Considerada la epidemia silenciosa del Sigo XXI, la osteoporosis, o hueso poroso, causa fractura sin previo aviso, deteriora la calidad de vida de quienes la padecen y supone un alto coste para la sociedad tanto en la prevención, tratamiento y en los aspectos socio-económicos que conlleva.

La osteoporosis es una enfermedad sistémica de los huesos que producen poros por la desmineralización (disminución) de la sustancia interna ósea (hueso esponjoso o trabécula), con la consecuencia de susceptibilidad de riesgos de fisuras, compresiones, fracturas, aplastamientos óseos, y junto a otras enfermedades aumenta los factores de riesgos.


Las personas proclives a sufrir esta enfermedad son quienes:

  • Llevan una dieta baja en calcio.

  • Presentan desnutrición o talla baja.

  • Fumadores y alcohólicos.

  • Mujeres con múltiples hijos.

  • Mujeres con menopausia precoz o post menopaúsicas sin tratamiento.

  • Nulíparas (mujeres sin hijos).

  • Mayores de 65 años.

  • Personas que toman tratamientos prolongados (corticoides, laxantes, antitiroides, anabólicos, antineoplásicos, fósforo, anticoagulantes, etc.).

  • Pacientes con diagnósticos de artritis, trastornos de la tiroides, diabetes, VIH, insuficiencia renal. Personas con cirugías previas (útero, ovarios, estómago, intestino).

  • Antecedentes familiares de primer grado que padezcan de osteoporosis.

  • Personas de raza blanca, entre otros.

  • Con mayor frecuencia en mujeres en relación 8 a 2 sobre los hombres.


Marx Montes, médico Reumatólogo especializado en Cuba y Colombia, explica que la osteoporosis no presenta síntomas, salvo cuando ya se producen fracturas óseas que ocasiona dolor por compresión y deformidad de tejidos blandos (nervios, tendones, ligamentos, etc.), pérdida de peso, disminución de la talla o deformidad del hueso afectado. “Esta enfermedad conlleva a una incapacidad funcional de los huesos fracturados, provocando que el paciente se postre, encame y forme probables trombos o émbolos (coágulos de sangre).


El galeno afirma que las fracturas no se producen en un lugar específico, pero las más frecuentes son las fracturas vertebrales, que son las más difíciles de detectar ya que dos de cada tres personas son asintomáticas; fracturas cadera o pelvis, aumentan con la edad, son las más devastadoras en cuanto a complicaciones y mortalidad; Fracturas de Colles que es un rompimiento en el radio cerca de la muñeca.

Pese a que la osteoporosis no tiene cura, Montes comenta que la medicación farmacológica en estos últimos años ha progresado mucho y ha contribuido para mejorar la calidad de vida de los pacientes, disminuyendo considerable el riesgo de fractura.


La osteoporosis es detectada a través de una densitometría mineral ósea total, exámenes metabólicos de orina y su aproximación con algunas pruebas radiológicas.

Las medidas de prevención inician en la infancia con una alimentación rica en calcio y vitamina D3.


Sigue las siguientes recomendaciones del especialista:


  • Consume lácteos, verduras y carnes.

  • En la adolescencia evita hábitos tóxicos como fumar.

  • Mantén un adecuado peso corporal.

  • Realiza ejercicios diarios de bajo impacto por un mínimo de 30 minutos.

  • No te auto mediques, algunos fármacos disminuyen la masa ósea, consulta antes que tu médico.

  • Las personas mayores de 50 años deben realizarse una densitometría mineral ósea anual. Evita realizar trabajos físicos de peso, fuerza y carga excesiva.

  • Mantén una toma adecuada de vitamina D.

  • Mantén una adecuada exposición al sol.

  • Por último, si padeces de otra enfermedad debes tratarte a tiempo.


Recuerda que el estilo de vida, la dieta y la actividad física influyen en el desarrollo óseo durante la juventud y la tasa de pérdida de masa ósea en el futuro. Las medidas preventivas te ayudarán a evitar o retrasar la perdida de hueso y la aparición de fracturas.