Formas para evitar las tensiones diarias mediante ejercicios de relajación

Actualizado: 21 de ago de 2019

El frenético ritmo de vida que llevamos, las extensas jornadas de trabajo y las preocupaciones cotidianas son los detonantes que causan estrés. Para combatirlo es importante que nos regalemos un tiempo especial para relajarnos y mimarnos.


Por lo general, las tensiones suelen afectar más las zonas cervical y lumbar. La posición que mantenemos durante todo el día, mientras trabajamos, influye mucho en el nivel de dolor o molestia que podamos sentir.




Cuando los músculos pasan contracturados mucho tiempo y no se relajan se producen las cervicalgias, lumbalgias o lumbociatalgias, que conlleva altos rangos de discapacidad e incapacidad para laborar, así como una afectación a la calidad de vida.


Para evitar este tipo de complicaciones, Socialmedical te recomienda realizar una serie de ejercicios todas las noches antes de dormir, durante 20 minutos, para mejorar la flexibilidad en la zona cervical y lumbar. Te sugerimos hacerlo sobre una superficie plana, en un ambiente cómodo y tranquilo. Asegúrate de no ser interrumpido para que logres relajarte y así alcanzar el bienestar.


EJERCICIOS CERVICALES:

  • Realiza movimientos de cabeza hacia adelante y hacia atrás. Serie de 10 repeticiones.

  • Inclina la cabeza en forma lateral intentando tocar el hombro con la oreja, sin elevar los hombros. Realiza 10 repeticiones de cada lado.

  • Voltea tu cabeza a la derecha e izquierda, mirando sobre el hombro. Realiza 10 repeticiones por cada lado manteniendo esa posición durante cinco segundos.

  • Eleva los hombros hacia arriba y realiza movimientos circulares hacia atrás. Ejecuta una serie de 10 repeticiones.

EJERCICIOS LUMBARES


  • Recuéstate boca arriba con los pies apoyados sobre la superficie. Eleva la cadera acompañado de respiraciones lentas y profundas. Serie de 10 repeticiones.

  • En la misma posición lleva una rodilla al pecho y luego alternar haciendo una ligera presión. Serie de 10 repeticiones.

  • Con ayuda de las manos lleva las dos rodillas al pecho, realiza una serie de 10 repeticiones.

  • Respiraciones diafragmáticas tomando aire por la nariz (inspiración lenta y profunda). Infla el abdomen y luego suelta el aire (exhalación profunda) y realiza una leve presión sobre tu zona lumbar.